sábado, 6 de agosto de 2011

Entrada 2: Procrastinar como Schiavi

Procrastinar. Ese arte moderno. La pintura, la escultura, la música, son cosas obsoletas, antiguas. Procrastinar, del latín "procrastinare", sabrá Dios que significa eso. Pero en español, según la sabionda RAE, es "diferir, aplazar". Postergar las cosas para hacer. Yo debería estar haciendo cosas para la facultad. Pero no tengo ganas. Nada como la excitación de dejar todo para último momento. Aunque allí es cuando surgen los talentosos. Pocos somos los que en dicha situación saldremos victoriosos.

Procrastinar. Tirar para adelante lo que hay que hacer. Como si fuera una pelota, y yo soy un recio zaguero central, que la rechaza bien lejos sin ningún tipo de vergüenza. Así es como se manejan los hombres de verdad. Dejamos todo para último momento y le miramos las tetas a las hermanas de nuestros amigos. Porque todo tiene un porque, y el porque de esto es que somos así. ¿Muy complicado? No se preocupe, ni siquiera yo he entendido esto.

Procrastinar. No nos olvidemos de esta moderna palabra. Todo para el final. Desde el más rico monarca hasta el más pobre plebeyo, todos llevamos a cabo esto. También mirar a las hermanas de nuestros amigos. Lo hacemos, no hay que mentir. Pero hasta ahí queda la mayoría de los casos. Claro, siempre hay alguna excepción, del tipo que va más allá. O cada tanto, generalmente cuando baja Jesús a la Tierra, es la hermana del amigo la que encara. Suele pasar, según algunas fuentes, que hay inadaptados que terminan casandose.

No tengo todas las respuestas. Pero la experiencia me irá ayudando a saber cosas, a aprenderlas. Ergo, sobre el final de mi vida, habré acumulado más conocimiento que en ningún otro momento. O sea, he dedicado mi vida a procrastinar. Esperar al final de mis días para aprender la mayor cantidad de cosas. Está en nuestros genes. Mirar de arriba a abajo a las hermanas de nuestros amigos, y procrastinar. La genética no falla. El humano está perfectamente diseñado. Y no se preocupe, nuevamente, no tengo muy en claro que escribí. Pero igualmente, estoy orgulloso.

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