jueves, 11 de agosto de 2011

Entrada 7: La lucha por Mongolia

Mongolia es un estado ubicado en Asia. Fin. No, esperen, hay más. "Mongolia es un extenso país, sin acceso al mar, se localiza entre las regiones de Asia Oriental y Asia Central. Limita con Rusia al Norte y China al Sur. Su capital es Ulán Bator, en donde radica un tercio de la población total". 1.564.116 km² de superficie, 2.951.786 de habitantes en 2007. Pero hay ricas historias detrás de este misterioso país.

Preparense para un párrafo innecesariamente largo (?). Mongolia supo ser gigantesco, el imperio más poderoso de su época. Desde 1206 hasta 1368, el Imperio mongol iba desde la península de Corea hasta el Danubio. Todo gracias al gran Gengis Khan, conductor y conquistador de todas esas tierras. Khan usaba la 10, claramente. Pero en 1227, Khan murió, ergo, dejo de vivir. Si, el Imperio siguió expandiendose a gusto y piaccere por varios años, pero terminó cayendo en una decadencia de aquellas. Y en determinado momento, Mongolia pasó de ser el Imperio más poderoso a una mera provincia china. Lo que se dice, un éxito. Pero en 1911, la dinastía Qing, que gobernaba China, fue violada, metafóricamente hablando, y los mongoles aprovecharon para gritar en su idioma el equivalente a la palabra "libertad", aunque 8 años después fueron reconquistados. ¡Pero que no decaiga!, porque dos años después, volvió a ser libres. Una maravilla. Igual, todo muy lindo, pero no importa, estamos acá por otra cosa. A continuación, contaré una pequeña historia relacionada con esto, no muy conocida.

16 de julio de 1950. El mundo tenía sus ojos en el partido final del Mundial de ese año, entre Brasil, el candidato y local, y Uruguay. Peeeeeeeero... Mongolia. Específicamente en el parque Noyon Khangai, que está ubicado a Dios-sabrá-cuantos kilómetros de Ulan Bator, capital ¿mongola? Un millón de soldados soviéticos contra un millón de soldados chinos lucharon por dominar Mongolia. Unión Soviética vs. China. El ejercito Rojo Soviético, comandado por "Viktor Markarov", vs. el Ejercito Rojo Chino, comandado por "Qu Hong". Todo surgió de una disputa entre Joseph Stalin, líder soviético, y Mao Zedong, líder chino. Dicen que dicha disputa se origino en una noche de juerga comunista, ergo, nadie recuerda que mierda paso, pero al día siguiente de la fiesta, con la resaca todavía latente, ambos decidieron conquistar Mongolia.

Dicen que tal era el estado de ebriedad que Stalin y Mao, que por eso designaron a los mencionados comandantes. Ah, ¿no les comenté? Eran horribles. Muy malos. Pero vamos al relato. La batalla inició. Todos al choque. Nada de estrategia, nada de ir por los costados, nada de apostar a la pelota parada (?). Un millón de soviéticos contra un millón de chinos, así como suena. Fue lo más glorioso que jamás se vio. Y nunca se verá algo igual. Tiros, golpes, mordidas. Patadas, granadas, tackles. Gritos, cuchillos, barro. Piense en la mejor batalla que usted (?) haya jugado alguna vez en el Age Of Empires. Esto es 43% mejor. Uno al suelo, otros encima, ¡montonera!, todo muy improlijo me parece (?). No gay, porque se están matando (aunque no tiene nada de malo serlo, dirían en Seinfeld).

Saaaaaaaaaaaaangre (?) roja en suelo mongol. Tu por aquí, tu por allá, sonaba también "A la bin, ala ban, ala bin bon ban", por alguna razón (?). Lloramos. Esto es genial. Hacer cosas con desconocimiento, trabajo de valientes. De ebrios valientes. La batalla duró 17 minutos. ¡SE MATARON TODOS! Todos. No hubo sobrevivientes. No se como pasó. Perdieron los dos. En cierta forma, porque viendolo de otra manera, ambos países se sacaron de encima a sus dos peores comandantes, aunque con la perdida de 999.999 hombres de más por bando. Daño colateral se llama eso hoy en día. En aquellos años, se decía "¿y?". Mongolia festejaba. Vio un espectáculo único, conservó su independencia, y le quedó carne para varios años. Dicen que con el correr de los minutos, el parque Noyon Khangai se llenó de sal.

Casi nadie conoce esta historia fuera de las fronteras de Mongolia. Claro, todos estaban asombrados por el Maracanazo. Pero eso es lo bueno de Internet, permitir que historias poco conocidas se conozcan. Aún cuando su veracidad está en duda. Eso no importa. Lo que importa es que Hollywood compré los derechos, y haga la película. Recién ahí, Vicktor Markarov, Qu Hong, y los otros 1.999.998 soldados descansaran en paz. Se lo tienen merecidos. Son los héroes de Mongolia. Gracias a ellos, Mongolia siguió libre. Gracias a su pelotudez galopante... Ahora si, fin.

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