jueves, 1 de septiembre de 2011

Entrada 15: Candela

A esta altura, todos sabemos que pasó con Candela Rodríguez. Quien no se sintió afectado. Padres, hermanos, abuelos, todos quedamos con una sensación de miedo difícil de explicar. La falta de seguridad, la sensación de impunidad, o el sentimiento de que nadie está exento de nada. Muchas cosas se han cruzado por la cabeza de los argentinos.

Y es que no es para menos. Este es uno de esos casos que toma una repercusión nacional masiva. Con todos atentos a lo que pasó, a lo que sucedió. Los medios pendientes de la noticia del momento, cosa que de ha ratos podía parecer contraproducente.

Y si, todos queríamos que esto termine bien. Pero no fue así. Sin duda, esto dará que hablar, es un caso con muchas “cosas raras” en el medio, muchas sospechas, con dinero de por medio. Un posible ajuste de cuentas. Criminales. Con los chicos no. Pero igualmente, con todo tan reciente, es difícil sacar conclusiones. Pero algo quedo claro, algo no está bien.

Particularmente en Argentina, se “pierden” tres chicos por día, aunque en realidad, esa sería la cantidad de denuncias diarias que recibiría (en promedio) Missing Children. Y el negocio de la trata de personas parece no tener fin, especialmente en zonas del norte del país. Sumemosle la inseguridad imperante, principalmente en el Conurbano bonaerense. Hay algo que no está bien. Y ojo, ahora estamos todos pendientes de estos datos y parece que nos horrorizamos, pero está situación siempre estuvo. Este caso en particular lo trajo ante nosotros. Acá los medios determinan que es noticia, ellos determinan de que hablamos. Ojo, me refiero a nivel mundial, no empecemos a acusar a monopolios.

Y nuevamente ojo, no seamos necios de culpar al “Gobierno K”, aunque tampoco lo desliguemos. No culpemos a Scioli, pero tampoco lo desliguemos. Culpemos a la policía y su inoperancia, eso si. Acá estamos viendo el producto de malas políticas que vienen de hace años eh, pero muchos más de lo que nos imaginamos. Y encima, lo que llegan al poder no hacen nada, y aunque hicieran algo, esto no se resuelve fácil. Acá hace falta mucho laburo. Mucho. Y decisión. Será frívolo y hasta bestial hacer está comparación, pero en el fútbol, hace rato que venimos reclamando “proyectos”. Esto se aplica en todo los ámbitos de la vida.

Los argentinos hemos visto nuevamente ante un caso que divide a la sociedad. ¿Y ahora que hacemos? La nena fue asesinada, y como ella debe haber muchas más. ¿Que castigo le propinamos a estos animales? Se presenta la batalla que se genera en torno a la pena de muerte. Mil argumentos a favor, mil argumentos en contra. Algunos estarán a favor, otros en contra. “A estos hijos de puta hay que matarlos”. “Pero si la vida es tan valiosa, ¿como la vas a quitar?”. “Hay crímenes que merecen castigos como este”. “No, los presos también tienen derechos humanos”. “¿Y los derechos humanos de esta criatura?”. Un debate sin fin.

Lo que queda claro, es que este caso tocó muy profundo en la sociedad en general. Quedará en manos de la Justicia (pufffff...) determinar que paso y quienes son culpables. Y no nos olvidemos de que hay muchas Candelas desaparecidas (más allá de que este caso en particular tiene tintes diferentes al resto). Eso si, la sensación de malestar e inseguridad... eso si que nos va a quedar por un tiempo. ¿Quién no abrazó a su hijo/a, hermano/a o nieto/a cuando se enteró del desenlace? Que escalofriante...

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