jueves, 21 de junio de 2012

Entrada 55: Que lo pague Dios

Había una vez una mujer llamada Adriana... No, no se acomoden, esto será corto (?). Esta tal Adriana iba por la vida sin gastar dinero pero viviendo como reina a base de su físico y a cambio de favores sexuales. Quien pudiera... (?).

La cuestión es que Adriana empezó a crecer, y pese a que era una veterana interesante (?), a los hombres no les llamaba la atención, querían señoritas jóvenes. Y Adriana no sabía como vivir en el mundo donde se gana la plata. Intento estudiar, intento trabajar, intento casarse, pero nada duró más de 17,0009 segundos (?).

Furiosa, decidió tomarse un taxi hasta la iglesia más cercana. Dicen que Dios es amor y aporta soluciones. La cuestión es que, ella, acostumbrada a no pagar, no portaba dinero. Quiso "pagar" el viaje a cambio de favores sexuales, pero el taxista dijo no, a él le gustaban jovencitas (?). Entonces Adriana, indignada, exclamó "¡ENTONCES QUE TE LO PAGUE DIOS!". Cerró la puerta violentamente y entró a la iglesia. Allí, pidió por una solución a sus problemas.

Días después, en el Reino de los Cielos, llegó una boleta, algo raro porque allá gozan de exención de impuestos. El encargado del correo le dio la boleta al secretario celestial, y este se la entregó a Dios, quién abrió la carta y la leyó. Era la boleta del taxi, treinta y cinco pesos con veinticinco centavos, o sea, $35,25 (?). Dios, tan sabio, pensó: "Bueno, si la tengo que pagar yo, lo haré, pero me la cobraré. E incluso, de paso, le hago el favor a esta señora de solucionarle los problemas". Y Él lo hizo, por que es taaaaan sabio. Adriana iba caminando por una calle que no sabía el nombre Y SE LE CAYÓ UN BALCÓN ENCIMA. DIOS MATÓ A ADRIANA. Le solucionó sus problemas terrenales, y de paso, se cobró la deuda.

Moraleja: DIOS OBRA DE MANERAS MUY EXTRAÑAS, MANERAS VENGATIVAS Y HASTA QUIZÁS ENFERMIZAS, pero no se, Él se divierte. Que se yo, por algo él es Él. (?)

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