domingo, 22 de julio de 2012

Entrada 61: Los documentos de Hashim

Hashim Nodić es un anciano que vive en la ciudad de Zvečan, ubicada en lo que es Kosovo o Serbia, dependiendo a quien le preguntes. Pero esto no siempre fue así. En realidad, Hashim nunca fue un trotamundos, siempre estuvo allí, en Zvečan, pero por una u otra cosa, estuvo en muchos países distintos.

Nacido en el invierno de 1911 en lo que en el Reino de Serbia, hijo de don Miloš Nodić y doña Iva Ribar, dos nativos del Principado de Serbia, que debe ser que vieron cuando el príncipe se hizo hombre y rey, y cambió el nombre del país. Desde su querida Zvečan observaron como se desató la Primera Guerra Mundial por eventos misteriosos provocados en su capital. Fueron invadidos por el Imperio Austro-húngaro, por Bulgaria, por las Potencias Centrales, y por el resto de los países de la ONU más o menos, aunque está aún no existía. Pero la guerra terminó, ganaron los buenos y todo volvió a la normalidad para Hashim y su familia... NI MIERDA, les cambiaron el gentilicio.

Con la disolución de los austrosungaros (?) y el fin de la guerra, todos los balcánicos quisieron estar juntos, grave error en retrospectiva. Entonces, de repente, todos unidos y la creación del Reino de los Serbios, Croatas y Eslovenos, un país que no tenía gentilicio definido. Por supuesto, esta unión fue mala, hasta un pibe de siete años como Hashim lo notaba, todos termos, todos nerviosos, se cagaron a tiros (?), por suerte no hirieron a Hashim, pero de repente en 1929 un loco instauró una dictadura real y se cambió el nombre del país a Reino de Yugoslavia. Ahora el tema del gentilicio era más fácil para Hashim, que ya contaba con 18 años, cada tanto la ponía pero que ya iba por su tercer documento.

Más allá de la dictadura y de la no libertad, Hashim se las ingeniaba. Trabajaba, conoció una mujer masomeno linda y se casó, blablabla, OTRA VEZ GUERRA MUNDIAL, 1939, y este pelotudo, con 28 años, tuvo que ir al frente esta vez. Tiros por todos lados, nada importante, hasta que en 1941 a Hitler se le dio por invadir Yugoslavia. ¡ONCE DÍAS AGUANTARON ESTOS PELOTUDOS! La batalla de Stalingrado duró casi seis meses, y estos salames no llegaron a las dos semanas. Los alemanes pusieron su propio gobierno, no sin antes renombrar todo, incluso las calles (?), y también el país. Así fue como Hashim pasó a ser... a ser... bueno, no se, ahora el país se llamaba Gobierno de Salvación Nacional de Serbia, o la Serbia de Nedić, que era quien estuvo a cargo, pero entre protesta y protesta, y sumando a que Alemania perdió la guerra, otra vez, y rajaron a los malos.

Con ayuda de los soviéticos, el país parecía ordenado, pero no, jamás hay orden si hay comunistas cerca. Cuando Hashim pensó en volver a vivir en paz, PUM PUM PUM, DEMOCRACIA, y ahora el país era la República Democrática Federal de Yugoslavia, pero solo por un año, porque en el 46 se volvieron a cambiar el nombre, porque debe ser que el anterior no les gustó, y pasaron a ser la República Federal Popular de Yugoslavia, cambios minúsculos para que el Mariscal Tito no se enojara. Con el susodicho cada vez más poderoso, Hashim notó que eso de democracia era tocuen, y había que aguantar. Seguía casado, ya tenía varios hijos, no me importa cuantos, y vivía con normalidad en un mundo rojo.

Un día de 1963, se levantó para trabajar, prendió la radio, y se enteró de que ya no vivía en la República Federal Popular de Yugoslavia, sino que ahora vivía en la República Federal Socialista de Yugoslavia. Tantos cambios lo confundían, y ya estaba cansado de tener que renovar el pasaporte. 51 años tenía ya Hashim, los huevos llenos, pero era difícil enfrentar a Tito. "Federal", "popular", "democrática", todos términos inexactos que pasaban por el nombre de su patria, faltaba que usaran la palabra "envergadura".

Con la muerte de Tito, se fue todo más al carajo, y años después, patearon la mesa y se empezaron a independizar. Cada mañana, había que escucharse hablar para ver si seguías siendo de un país o de otro. En 1991 estalló una guerra más, Hashim tenía 80 años, ni a palos podía pelearla, pero bien que lo molestaban los ruidos. Más cuando se enteró de que ahora era yugoslavo pero de otro tipo, República Federal de Yugoslavia. Varios nietos fueron a la guerra y no todos volvieron. Años de guerras en rincones lejanos a Zvečan, hasta que en el 96 la cosa se puso fea, porque Kosovo se metió en el bardo y empezó la guerrilla, hasta el 99... DONDE SE FUE TODO BIEN A LA MIERDA Y EMPEZARON A BOMBARDEAR TODO. En 2001 hubo paz, pero la crisis siguió. Tiempo después enviudó, vida difícil la de Hashim, que mientras lloraba se entero que no era más yugoslavo, sino que era ¿serbiomontenegrino? Masi, él era Hashim.

Que vida la de Hashim, que vio como a sus 97 años Kosovo declaraba la independencia unilateralmente. Como si no tuviera papeles acumulados, ahora no sabía si era kosovar o serbio, ¿Kosovo es país o provincia? ¿Que va a pasar con nosotros?

Hoy por hoy, Hashim está a punto de cumplir 100 años. Dicen los vecinos que no se irá hasta que se ice la bandera de la República Hashimista de Zvečan. Yo no se si él lo podrá ver, pero que manera de viajar sin moverse la de este señor...

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