domingo, 17 de marzo de 2013

Entrada 103: Tercer arquero

Puesto complicado el del arquero. Te hacen tocar la pelota con las manos en un deporte que se juega con los pies. Te visten distinto y no podes atacar. El más mínimo error genera un gol en contra. Sin dudas uno de los trabajos más difíciles. ¿Que te lleva a querer ser arquero? Varios ocultan su talento bajo los tres palos en su juventud, ellos quieren ser el 9, el 10, el 5, aunque sea el 2. Pero que importante el arquero. En los partidos en el barrio, cuando ponías un pibe al arco que atajaba en serio, el partido se ganaba con facilidad. Al gordito sin habilidad ponelo de 3, viejo.

Encima juega uno solo. Arqueros hay un montón, pero a la cancha entra uno, siempre. La polifuncionalidad no existe para este puesto (Jorge Campos hay uno solo). Entonces, te puede tocar la mala suerte de ser arquero suplente. El 12. Mirás todos los partidos desde un lugar de lujo, el banco de suplentes. Te pagan para entrenar y sentarte. Vos queres jugar. Pero solo lo harás si al hijo de puta que tiene la 1 lo expulsan o si (Dios no quiera) se lesiona. Y ahí entrás. Ojo, entrás frío, con nervios, observado. Dura la vida del arquero suplente. A lo sumo podes jugar en la reserva, con poca gente en las tribunas aún, un partido sin real importancia. Pero seguís laburando para ganarte la 1.

Hay cosas peores. Si. Ser el tercer arquero. Durísimo. Ni siquiera vas al banco. Sos el arquero de la reserva, pero como dije recién, si al suplente le pinta queres revolcarse cada tanto, listo, lo ponen a él y vos vas al banco. Este puesto generalmente está reservado para jóvenes, pero a veces pasa que van pasando los   años y... y seguís siendo tercer arquero, ¿que mierda pasó? ¿Voy a tener que ir a jugar a la quinta divisional para poder ir al banco? "Yo quería jugar en Primera...", pero no se da. Un día lo explusan al hijo del puta del 1. Al partido siguiente tiene que atajar el suplente, y te llaman a vos al banco. Toda la semana la misma pregunta. "Che, ¿y quién va al banco ahora?". 90 minutos sentado, y luego, a volver al ostracismo ¿temporal? A ver los partidos desde las tribunas.

Una vez en un equipo con mucha mala suerte, el arquero titular (a este tipo me refiero cuando digo "el 1", el titular, "ÉL") se desgarró. Tuvo que entrar el suplente. Al partido siguiente le tocó atajar y nuestro amigo el tercer arquero al banco. Pasó lo que nunca pasó. Roja al arquero. "Pibe, dale que tener que entrar". Pero... "pero yo soy el tercer arquero, ¿como que tengo que entrar?". Entró, jóven, nervioso. El partido se empató. Le hicieron 14 entrevistas distintas durante la semana. De repente se dio cuenta que con el titular lesionado y el suplente suspendido, el tenía que atajar el domingo, en su cancha. Ese partido se perdió. Nadie le recriminó nada, era un pibe, el tercer arquero, hizo lo que pudo en la jugada que terminó en gol de Belgrano. A la semana siguiente le hicieron solamente cinco entrevistas. El titular estaba mejor y la suspensión del suplente había acabado (que mala suerte que te expulsen cuando se lesiona el 1, ¿no?). El tercer arquero volvió a la reserva. Al día de hoy ni siquiera volvió al banco.

Como curiosidad, en ese partido, se vio una figura mitológica, nunca antes vista. Yo no creía en ella. Con el tercer arquero atajando como podía... descubrímos la figura de un cuarto arquero. Tenía básicamente los dientes de leche todavía. ¿Suplente de la reserva? ¿De la liga? ¿De las inferiores aún? Un misterio. Como un minotauro. ¿Que era? ¿Como cuatro arqueros? Increíble...

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