martes, 21 de mayo de 2013

Entrada 118: Emperador de Antigua y Barbuda

Siempre fui partidario de agigantar mi leyenda de alguna u otra manera. Hace unos días, tuve que ir a Buenos Aires por negocios sexuales (?). Como el bolsillo me lo permitió, fui y volví en avión. Al regresar a Córdoba, decidí tomar un remis para volver a casa.

-Buen día, ¿a donde vamos?
-Vamos para la avenida Caraffa.
-Bueno, dale. ¿Como estuvo el vuelo?
-Lindo, estaba nublado en Baires pero fue tranqui el vuelo.
-Ah, ¿y sos de allá?
-No, por suerte no.
-Ah, ¿de acá?

En ese momento me dije "essssste hombre no me conoce, puedo decir cualquier cosa y me va a creer". Así que actué siguiendo la línea de ese pensamiento...

-No, no. Soy el emperador de un pequeño país del Caribe. Antigua y Barbuda. Son unas islas que son independientes hace 20 años, pero bajo un régimen monárquico. Mi padre fue el rey anterior y abdicó a mi favor el año pasado porque quería dedicarse a viajar, a mi no me gusta mucho este sistema, prefiero las elecciones, pero hay mucho en juego, estoy acá para reunirme con el gobernador De la Sota para charlar sobre negocios.
-Guau, un presidente, ¿y viaja así sin custodia? ¿En vuelos comunes?
-Si, así no llamo tanto la atención, me gusta la humildad, así me educaron, aparte, mi país no es tan conocido, así que no tengo temor.
-Habla bastante bien el español.
-Si, allá en Antigua y Barbuda hay muchos hispanohablantes, se habla tanto español como inglés, incluso notará mi acento, tiene rasgos cordobeses, mi madre es de acá.
-Fascinante. Perdón eh, ¿pero seguro Caraffa?
-Si, ¿por?
-¿Se va a reunir con De la Sota ahí? La casa de gobierno es en otro lado.
-No no, ya se, pasa que para segur a tono con mi humildad, le dije que nos reuniríamos en un bar.
-Ah...

La mentira parecía marchar perfecto. Pero mi vida no es tan sencilla, y en vez de llegar a casa y no ver a este sujeto nunca más, sucedió algo inesperado.

-Noticia de último momento, un tornado arrasó Antigua y Barbuda. Este pequeño país caribeño sufrió una tormenta calificada según la escala Fujita mejorada de nivel 5, es decir, daños devastadores. El país está en caos. Es posiblemente unos de los tres tornados más fuertes de la historia. La conmoción es internacional.

Mierda.

-SEÑOR, ¿OYÓ ESO?
-Mmmssss, ¿eh?
-¿Oyó la noticia?
-No, no, estaba, eh, estaba distraído viendo una cosa... Podría dejarme acá nomas, caminaré el resto.
-¡No señor! ¡Su país! ¡Un tornado lo destruyó!
-Ah, eso, si, es bastante común, los tornados allá son comunes, como las hormigas, no pasa nada, mi pueblo es fuerte.
-¡Pero acaban de decir que es uno de los tres más fuertes de la historia!
-Pfffff, la prensa exagera, necesitan vender, necesitan rating.
-Señor, yo estaría preocupado en su lugar.
-No me digas como gobernar mis islas.
-Creo que debería volver a su país y estar con su pueblo.
-Eso no ayudaría. Ya se rompió todo. Ellos son fuertes.
-¡No puedo creer su actitud!
-¡Ellos están bien!
-Nuevas noticias sobre Antigua y Barbuda...
-OH, CALLATE.
-...miles de muertos por el devastador tornado. Reportes iniciales indican que el 80% del país está destruido. La ONU ya ha enviado a su ejercito de salvación. El gobierno de dicho país ya pidió ayuda...
-¿Vio? ¿Vio? El gobie... yo, yo ya pedí ayuda, mi gente, mi gobierno, somos buenos, ya estamos trabajando, estamos preparados, mi gente es fuerte, mi pueblo digo, saldremos de esta, nuestras casas son fáciles de construir, por eso se rompen fácil, un 80% de destrucción en Antigua y Barbuda es como un caño roto en Nueva York.
-Igual considero que usted debería volver.
-POR ESO VOS NO SOS REY. Mirá, llegamos. Seguro el ministro de finanzas está adentro esperando hablando con el Primer Ministro, ya organizando todo. Ya están laburando y yo, eh, empezaré ahora, pero no puedo dejar de reunirme, pero quedesé tranquilo que haré, eh, algo para mi pueblo, lo sacaré adelante.
-Eso espero. Son $90.
-¿No hay descuento para reyes?
-No.
-Te conviene nunca ir a Antigua y Barbuda.

Pagué y me bajé del vehículo automotor. Empecé a caminar rumbo a mi casa. De repente oí desde la calle "SEÑOR, ¿NO TENÍA QUE IR A LA REUNIÓN?". Era el taxista. Hijo de puta. Me salió del alma responder a los gritos. "¡ERA EN OTRO BAR! QUIERO CAMINAR UN POCO PORQUE TENGO LAS PIERNAS CANS¡¡¡PELOTUDO, NO SOY EL REY DE NADA, ME CHUPA UN HUEVO ANTIGUA Y BARBUDA!!!". La gente dejó de hacer sus cosas para oír los gritos, y fueron todos testigos de como me gané el odio eterno del gremio de remises de Córdoba. Nunca más podré tomarme uno. Los colectiveros, en solidaridad, me obligar a pagar doble pasaje. Los taxistas también me cobran sobrecargo. Me obligaron a comprar una bici para movilizarme, ¡pero no tenía plata! Y bueno, por eso... eh, por eso intente robar... esa bicicleta... de ese local... Y bueno, eso...

-Usted va a necesitar un abogado.
-¿Se piensa que no lo se? Usted es el comisario menos perspicaz que vi en mi vida.
-Usted no es bueno para declarar.
-No señor.

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