miércoles, 7 de agosto de 2013

Entrada 132: Calor

Estaba en el colectivo hoy, viajando al laburo. Estaba parado cuando de repente giré mi cabeza a la derecha y vi a una piba. Sencilla, linda, me llamó la atención. Bien vestida, quizás eso fue clave. Di vuelta mi cabeza para no quedar como un pajero, pero a mi izquierda veo otra linda piba, casi con las mismas características que la anterior. Giré mi cabeza mil veces de un lado a otro. Basta. No podía dejar de mirar, pero basta. Miré para ventana cuando en la calle veo a una bella joven con uniforme de colegio católico. Jodido. Me empezó a intrigar. Empezó a sonar un hit de Viejas Locas, lo reconocí en el acto. Nunca creí en las casualidades.

Me di vuelta y me fui para el fondo del bondi. Cuando quiero darme cuenta, sentada estaba una morocha muy linda. ¿Que colectivo me tomé? Me vio, se rió y siguió con su vida. Yo no entendía nada. Atrás mio, un grupo de tres chicas se estaba por bajar para ir al colegio. Muy bonitas todas. Auxilio. Estoy enjaulado. Llegué a mi parada. Me bajé, respiré y caminé al ritmo de los Stones. Llegando al laburo, un grupo de mujeres vestidas formalmente para el trabajo estaban en la puerta. Saco y pollera. Demasiado apretadas para mi día. Demasiadas piernas. Me saludaron, las saludé y entré, al borde del llanto. Entro, y la primera persona para atender es una muchacha divina que estaba por ir a entrenar. Juega hockey desde hace años. Le dije un chiste malo pero creo que le gustó. Cuando se fue, me senté. La puta madre.

Me cago en el calor. La gente va distinta por la vida. AY. Que lo parió.

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